Las 5 deducciones que los autónomos suelen olvidar

La deducción de gastos es una de las partes más rentables de la gestión fiscal de un autónomo, y sin embargo muchos olvidan gastos perfectamente deducibles.

1. Consumos de tu vivienda

Si trabajas desde casa, puedes deducir un porcentaje proporcional del alquiler, comunidad, suministros e IBI, siempre que justifiques que la vivienda se usa para la actividad.

2. Software y suscripciones

Las suscripciones de software que usas para trabajar (gestión, diseño, almacenamiento en la nube) son gasto deducible si están a nombre de la actividad.

3. Formación relacionada con tu actividad

Cursos, masters y certificaciones que mejoren tu perfil profesional son deducibles, además de estar bonificables a través de la formación profesional para el empleo.

4. Gastos de desplazamiento con vehículo

Si usas el coche para tu actividad profesional (y no solo para ir del domicilio al lugar de trabajo), los gastos de gasolina, seguro y mantenimiento son deducibles en la proporción de uso profesional.

5. Comisiones y gastos financieros

Las comisiones de pasarelas de pago, gastos bancarios e intereses de préstamos destinados a la actividad también restan en tu declaración.

La clave está en la correlación con la actividad económica y en conservar la factura correcta (con tu NIF de autónomo). Si tienes dudas, revisamos contigo qué gastos puedes aplicar.